Política
De Pe a Pa
Los puentes, el ocio y el gandulismo
| Los puentes, el ocio y el gandulismo |
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| Política - De Pe a Pa | |
| Escrito por Editorial AMN | |
| martes, 02 de febrero de 2010 | |
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AMN.-
Ayer,
fue uno de esos aberrantes puentes.
El viernes próximo se conmemora el 93 aniversario de la promulgación de la
Constitución de 1917 y ese día será laborable.
¿No
sería mejor acabar con tanta holgazanería y dejar solamente en el calendario
cívico nacional cuando más 5 fechas memorables, como el 16 de septiembre
–conmemoración de la Independencia nacional-, 20 de noviembre –Aniversario de
la Revolución mexicana-, 5 de mayo –uno de los días más gloriosos para los
mexicanos por haber derrotado al ejército francés, que era el más poderoso de
la tierra en 1862-, y el 5 de febrero, día de la promulgación de la Carta
Magna, que consta de 136 artículos y 16 transitorios? ¿Sabemos acaso ese dato
los mexicanos?
No
hace mucho un joven preparatoriano me preguntaba ¿por qué los Chinos están bien
y los mexicanos tan mal, cuando tenemos un territorio tan vasto y tan rico en
recursos naturales? Mi respuesta fue muy simple: Los chinos se levantan a
producir desde lo más avanzado en tecnología, pasando por la Virgen de
Guadalupe y hasta un alfiler, pero los mexicanos nos levantamos todos los días
a darle en la torre al país.
Pero
a todo eso, ¿qué es el ocio y qué es el gandulismo? La Real Academia de la
Lengua Española define que gandulismo es holgazanería, haraganería y aversión
al trabajo. Y se llama ocio o tiempo
libre al que se dedica a actividades que no son ni trabajo, ni tareas
domésticas esenciales. Es un tiempo recreativo que se usa a discreción. Es
diferente al tiempo dedicado a actividades obligatorias como son comer, dormir,
hacer tareas, etc.
Para
el filosofo alemán del siglo XIX,Georg Wilhelm Friedrich Hegel, el
ocio es una actividad realizada para descansar del trabajo. Debe tener, como
toda actividad, un sentido y una identidad, ya que si no tiene sentido es
aburrido. La distinción entre las actividades de ocio y las obligatorias no es
estricta y depende de cada persona, así, estudiar, cocinar o hacer música puede
ser ocio para unos y trabajo para otros, pues estas últimas pueden hacerse por
placer además de por su utilidad a largo plazo. Al ocio se le puede emplear en
actividades motivadoras y productivas.
A
finales del siglo XIX, el economista y filósofo Thorstein Veblen escribió la
teoría de la clase ociosa, en la que
sustenta que el ocio es un símbolo
de estatus social.
Para
el psicólogo y humanista norteamericano, Abraham Maslow, el ocio se encuentra en el último escalón de una pirámide de
necesidades humanas: el de la autorrealización y la satisfacción. Desde
entonces, el ocio ha sido distinguido por muchos analistas y estudiosos como
medida de desarrollo de los pueblos.
Para
la economista española Berta García Faet, el
ocio tiene que ver también con el capitalismo y el trabajo que la mayoría
de los seres humanos tienen que realizar, aunque no sea de su agrado.
El
concepto marxista de alienación es una muletilla multiusos. Lo significa todo,
en el momento adecuado. Tiene fundamentalmente, según Andrés de Francisco, tres
acepciones: alienación como `falta de control´, como `heteronomía del trabajo´
y como `falta de autorrealización´. Marx lo expresa como sigue: `el obrero no
se realiza con su trabajo, sino que se niega él mismo, tiene una sensación de
malestar y desamparo, (...) sólo se encuentra a sí mismo fuera del trabajo,
porque no es voluntario sino impuesto, es un trabajo forzado. No es una
satisfacción de una necesidad, sino el
medio para satisfacer otras necesidades.´
Dicho
con otras palabras, Marx critica tres hechos que, como veremos, son
completamente naturales, lógicos, razonables, inevitables y, lo que es más
relevante, no privativos del capitalismo: primero, que el trabajador no
controle ni los medios de producción ni su producción misma; segundo, que el
trabajador tenga que trabajar; tercero, que el trabajador, en su trabajo, no se
autorrealice”.
He
recurrido a estas teorías porque la Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económico –OCDE-, dio a conocer en junio del 2009, un estudio basado en el ocio, el recreo o descanso de las
personas económicamente activas en casi 40 naciones que conforman esa
organización.
Me
quedé con el ojo cuadrado al ver en dicho informe que los mexicanos son
campeones mundiales, pues son los que pasan más tiempo frente a la televisión.
El 48% de su tiempo libre, lo dedican a ver la llamada caja idiota. Es el pasatiempo número uno.
Me
alegré cuando vi que en dicho estudio, no aparece la escena clásica del
mexicano viendo en la tele un partido tras otro de futbol, con los pies sobre
la mesa, una caguama a lado y
ordenando a la esposa o a los hijos que le quiten o le pongan los calcetines.
Luego
están los japoneses con 47%, seguidos de los norteamericanos con la medalla de
bronce con un 44%.
En
lo que se refiere al placer de comer y beber, los franceses son líderes en ese
departamento con 130 minutos diarios en promedio sentados a la mesa. Son los franceses los que más alcohol
consumen. ¡Chupan que da miedo!.
La
OCDE, en su estudio, además del comer y el beber, tomó en cuenta el dormir, que
define también el carácter de una sociedad. La duración del sueño en los países
de la OCDE varía en 60 minutos, entre quienes duermen más y menos. Los
españoles disfrutan de uno de los descansos más largos, pues duermen en
promedio 8 horas y media diarias, esto es unos 517 minutos, mientras que los
franceses son los más dormilones con 570 minutos diarios y muy por debajo están
los coreanos y japoneses que dedican a la siesta 470 minutos.
Para
la mayoría de los japoneses en el comer y el dormir está el secreto de una
mayor productividad y calidad de vida, pues su promedio es de 82 años, mientras
que el de los mexicanos es de 70.
En
la mera cola estamos los mexicanos, que en promedio dedicamos más de una hora
al día para alimentarse y beber, donde sea, como sea y lo que sea. Por eso
estamos como estamos, en el subdesarrollo y con una calidad de vida por los
suelos.
Las
mujeres españolas tienen casi una hora menos al día para el ocio que los
hombres. En el caso de México, este departamento se encuentra dividido, pues se
asegura que la mayoría de las mujeres que no trabajan disfrutan más del ocio,
frente a la televisión en horarios pico y que van de dos a cuatro horas mínimo.
El
estudio de la OCDE refleja las graves diferencias que aún se arrastran entre
hombres y mujeres en estos países.
En
muchas naciones, las mujeres son las que cargan con el mayor peso de la vida familiar.
Es el caso de México, las mujeres se siguen sintiendo más responsables de su
vida familiar y muchas veces son incapaces de disfrutar de su tiempo de ocio o
de verlo como tal, porque siempre tienen que talonearle en la chamba y cuando regresan a su casa, hay que lavar,
planchar, hacer tareas con los chiquillos y hacer la comida para el día
siguiente y de pilón, todavía a cumplirle al marido.
En
la mayoría de los países de la OCDE, las mujeres se divierten menos que los
varones, sobre todo que los políticos y hombres de empresa que pueden darse el
lujo de diversificar la forma en que disfrutan mejor el ocio todos los días.
¿Usted,
cuánto tiempo dedica al ocio todos los días?
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