Política
De Pe a Pa
Radiografía de la sociedad del buey
| Radiografía de la sociedad del buey |
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| Política - De Pe a Pa | |
| Escrito por Editorial AMN | |
| jueves, 03 de junio de 2010 | |
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Vestidos con una moda que dista mucho de serlo, desfajados, arrugados, con los tenis sueltos, micro-faldas, aretes en el ombligo, en los labios, la lengua, los pezones y los labios vaginales, que demuestran cómo se autodestruyen esos seres humanos, peinados "despeinados" con abundante gel que asemejan muchas veces ser peinados con alambres de púas, o rendir culto a la despersonalización, pintándose el cabello de mil colores, como el bote de pintura para el grafiti, que nunca falta en la mochila. Así es la sociedad del buey. Por: Alberto Vieyra Gómez
AMN.- Un amigo lector de esta columna, el psiquiatra Cesar Mella, me envía lo que podría ser la radiografía de la sociedad del buey: No hay quien les hable de ideologías, de moral y de buenas costumbres, pues consideran que ya lo saben todo, y que son unos "fregones" y por ello se sienten la divina envuelta en huevo. Sienten que pueden comerse la lumbre a puño. Hay que darles su 'semana' o `mesada´ casi obligatoriamente y por adela, de la que se quejan amargamente y a cada rato, porque "eso no me alcanza", y aparte, siguen pidiendo más dinero el resto del mes. Nunca conocieron la escasez, se criaron desperdiciando todo, creyéndose el centro del universo. A los 10 años ya habían ido a Disney World dos veces, a Hollywood para ver el mundo mágico de Disney, habían ido todas las veces que habían querido a Six Flags, o a los mejores balnearios, que tienen mar artificial con olas gigantes, habían celebrado sus cumpleaños con tamaños pastelotes y juegos inflables, a cuya tertulia invitaban a todo un regimiento. Ya exigían ropa "de marca", comprada en las mejores tiendas para presumir a su novio o novia. Cuando nosotros a los veinte no sabíamos lo que era tener un pasaporte, haber salido a dan un paseo en trajinera por Xochimilco o las pirámides de Teotihuacán, menos íbamos a conocer la pirámide de Chichen Itza o las playas de Cancún. A las 10 de la noche era un horario adecuado para regresar a casa. El 'dame' y el 'cómprame' siempre fueron generosamente complacidos y ellos se convirtieron en habitantes de una cómoda pensión, con todo incluido: TV, DVD, equipo de sonido, Internet, comer en la cama, ropa limpia y planchada, refrigerador lleno, comida chatarra a la hora que se les pegue la gana, previo berrinche, recogerle el reguero que dejan porque siempre se les hace tarde para salir y aparte siempre se regresan por algo que se les olvidó.
Luego, pretendimos que fuera un hogar y exigimos. Entonces, nos preguntamos, ¿por qué nuestros hijos se aíslan, no comparten con nosotros, por qué no se comunican? ¿Cualquier cosa es mejor que sus padres o una actividad familiar?
Vestidos con una moda que dista mucho de serlo, desfajados, arrugados, con los tenis sueltos, micro-faldas, aretes en el ombligo, en los labios, la lengua, los pezones y los labios vaginales, que demuestran cómo se autodestruyen esos seres humanos, peinados "despeinados" con abundante gel que asemejan muchas veces ser peinados con alambres de púas, o rendir culto a la despersonalización, pintándose el cabello de mil colores, como el bote de pintura para el grafiti, que nunca falta en la mochila. Pero, lo más grave, usan un lenguaje lisiado, desastroso, totalmente inadecuado, en el que con una sola palabra repetida en más de un centenar de veces en pocos minutos, como es el socorrido término de “guey” pa´ acá, “guey” pa´allá, “guey” pa´ acullá, que lo usan para todo e ignoran al mismo tiempo que el idioma español es el más hermoso y más completo del mundo.¿Quién les suministro todo eso a nuestros hijos? Nosotros mismos, solitos y sabiendo que no estaba bien. No les enseñamos el buen gusto por la música, por la comida sana y nutritiva, por el buen vestir, el bien hablar, el sano principio de compartir con los demás los dones de la vida, y menos les enseñamos valores fundamentales como el respeto, la equidad de género, honestidad, fidelidad, lealtad, solidaridad, responsabilidad, amistad, amor y humildad. Al final, se marchan a la conquista de otros mundos, porque en México no pudieron conseguir los satisfactores soñados en una economía injusta que fue diseñada para que no haya crecimiento de las naciones y en cambio, mucho sufrimiento en los pueblos. Se van en busca de una pareja y vuelven al hogar divorciados, o porque la cosa 'se les aprieta' en su nueva vida. Tenemos que replantear todo, para evitar el desastre de la patria mexicana. Tenemos que trabajar mucho para forjar a la nueva sociedad con valores que la unan y no que la dividan, como parece ser el propósito de los gobernantes, de una economía globalizada y de unos partidos políticos que lejos de cohesionar a la sociedad, se han convertido en lacras sociales para dividirla y enfrentarla Los que tienen hijos pequeños, pónganlos a lavar los carros y a limpiar sus zapatos, que ayuden a todo. Hay que enseñarlos a que todo se gana con esfuerzo en la vida. Y algo muy importante: hay que mantenerlos siempre en terapias ocupacionales, para alejarlos de los opios de la televisión: el futbol, las telenovelas, las caricaturas y los juguetes violentos. Que no tengan acceso a la apología del crimen que hace la llamada caja idiota y la desnacionalizadora radio, para evitar que llegue a sus ojos, sus oídos y su boca, la comida chatarra, que ha provocado en México el gran desastre de salud pública, pues por ello somos campeones mundiales en obesidad infantil y segundo lugar a nivel global, en obesidad de adultos. |
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