Política
De Pe a Pa
Usurpadores en la AMPRyT
| Usurpadores en la AMPRyT |
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| Política - De Pe a Pa | |
| Escrito por Editorial AMN | |
| jueves, 04 de marzo de 2010 | |
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AMN.- La Asociación Mexicana de Periodistas de Radio y Televisión -AMPRyT- agoniza. Fundada en diciembre de 1953 por Julio Samuel Morales Ferrón –Severo Mirón-, Alfredo Ruíz del Río y Jacobo Zabludovsky, llegó a ser una de las agrupaciones periodísticas más prestigiadas de México.
Una de sus directivas rindió protesta ante el Presidente Miguel de la Madrid y en la Presidencia de Alfredo Ruíz del Río, Gustavo Díaz Ordaz recibió en Palacio nacional a dicha directiva.
La AMPRyT fue concebida como una organización gremial de servicio, que velaba por la salud y el bienestar de los periodistas y sus familias. Hasta hace un par de años, la AMPRyT curaba a sus enfermos, enterraba a sus muertos y la mayoría de sus miembros tenían derecho a un aguinaldo cada fin de año y a pagos simbólicos por sus colaboraciones periodísticas en el programa radiofónico La Hora cero y el portal de noticias en Internet, que desaparecieron de un plumazo a la llegada de Feliciano Medina Ortega, un abogado litigante, que sabe de periodismo lo que las abuelitas sabían de bolas de billar y de los viajes a la luna: Nada.
Feliciano Medina, fue llevado a la AMPRyT por Severo Mirón y se desempeñó durante muchos años cuando estudiaba Derecho como mozo o IVM, por aquello de que la mayoría de los periodistas le decían “y veme a traer esto y veme a traer lo otro”.
En el 2001, cuando fui electo Presidente de AMPRyT, invité a Feliciano Medina Ortega a pertenecer a la organización como asesor jurídico. No es mal litigante. Le prohibí terminantemente hacer negocios con los miembros de AMPRyT. El asesinato de Severo Mirón se esclareció en buena medida gracias a sus empeños ante la justicia. Como todo abogado del ramo, le encanta el dinero. Y tiene otro pequeño problema: es un empedernido y obsesivo apostador en el hipódromo y todo centro de apuestas que se le ponga enfrente.
En las elecciones de hace dos años para renovar la mesa directiva de AMPRyT, Feliciano Medina se revelaría como un traidor. Le cuento la historia:
Este servidor operó para que él fuera electo el dirigente número 13 en la historia de la agrupación y yo como vicepresidente. Cuando todo estaba amarrado se me dijo “que dijo mi mamá que siempre no sería vicepresidente”, y que lo mejor sería que lo fuera una compañera no vigente.
Para no fracturar la “unidad” de la agrupación, decidí replegarme y dedicarme por completo a mis libros, mis perros, el programa radiofónico DE PE A PA, mis artículos, conferencias en Universidades y editoriales para varios medios de comunicación.
La directiva encabezada por Feliciano Medina quedó entonces integrada sin periodistas y por miembros que tienen muchos años en el retiro periodístico. ¡Qué ironía! La más importante agrupación periodística de México, sin periodistas.
Con un grupo de miembros no activos y colados, Feliciano Medina quiso entrevistarse a nombre de este servidor con algunos personajes amigos míos para pedirles dinero. Entre ellos, Víctor González Torres, el Dr. Simi. No los recibió, porque éste ya sabía que la elección en AMPRyT no había sido limpia.
Por una nota aparecida ayer en el Diario Imagen me enteró de que Feliciano Medina Ortega fue reelecto para el periodo 2010-2012.
Hasta ahí todo está bien, excepto que a la mayoría de los miembros activos no se nos convocó a la asamblea extraordinaria electiva, incluyendo al autor de esta columna, lo cual constituye una gravísima violación a los estatutos y es motivo de impugnación, para desconocer a esa espuria mesa directiva, en la cual figuran además Javier Alejandro Ruíz –hijo de Alfredo Ruíz del Río, pero no miembro de AMPRyT-, como vicepresidente. En la Secretaría de Eventos especiales, quedó Felipe Morales Martínez –único periodista, editor de la sección de espectáculos en el periódico El Universal y hombre probo-; Gerardo Islas, -un esquirol que no pertenece a la AMPRyT-, funge como secretario de Desarrollo Institucional, cartera que no existe en los viejos estatutos; Felipe Morales Sánchez –que tampoco es periodista miembro de AMPRyT- quedó como Secretario de prensa y difusión; y finalmente un tal Alejandro Olvera –que tampoco es miembro de AMPRyT-, fue electo secretario de Acción Política, cartera que tampoco existe. ¿De qué chistera sacaron esos cargos?
Pero, además, este individuo se ha dedicado a propalar entre diputados y senadores de la actual LXI Legislatura federal, que Alberto Vieyra Gómez no es miembro de AMPRyT, que dejó de serlo “cuando se cansó de robarse los recursos de la agrupación”.
El señor Olvera tuvo el desatino de platicar largo y tendido sobre sus incriminaciones con algunos leales a este servidor. Ante estos infundios, he decidido demandar ante la autoridad competente al susodicho Alejandro Olvera.
Adicionalmente, los auténticos miembros periodistas de AMPRyT desconocemos a la ilegítima directiva que encabeza Medina Ortega y ante las autoridades correspondientes demostraremos el cúmulo de violaciones a los estatutos y no toleraremos que una camarilla de pseudo periodistas con antifaz, se apoderen de AMPRyT.
Tengo información de que dos miembros activos, preparan sendas denuncias penales contra Medina Ortega, quien les pidió más de 100 mil pesos para defender los casos de familiares y una vez que se le entregó el dinero se volvió ojo de hormiga. ¡Qué pena!
Se sabe que Medina Ortega busca que Marcelo Ebrad le tome la protesta a la espuria directiva de AMPRyT. Habrá que decirle al jefe del gobierno capitalino que ni pierda su tiempo con una dirigencia usurpadora, que ha violado flagrantemente los estatutos, pues habrá que recordarles que para reformar los principios que le dieron vida a la agrupación hace 57 años, se requieren de dos terceras partes de los miembros activos en el padrón y a nadie de ellos se les ha convocado para tal fin.
Así que habrá jaripeos en AMPRyT, lo cual presagia un resquebrajamiento total y probablemente su extinción. |
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