Política
El Presidente Mártir
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| Política - De Pe a Pa | |
| Escrito por Editorial AMN | |
| jueves, 26 de junio de 2008 | |
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Por: Alberto Vieyra Gómez AMN.- Meses antes del memorable y fatídico 13 de septiembre de 1973, cuando Salvador Allende se quito la vida antes de ser aprehendido por los militares golpistas encabezados por Augusto Pinochet, la mayor parte de la sociedad chilena sabia que la opción del golpe de Estado se había transformado en un problema táctico para la mayor parte de las Fuerzas del Bloque del Centro y la derecha que se oponían radicalmente a las reformas sociales impulsadas por Allende. Las facciones que apoyaban a Salvador Allende estaban profundamente divididas. Una parte importante de su propio partido, Unión Popular junto con las franjas mas radicalizadas de la política chilena, pugnaban por una solución de choque. Recordemos que la tarde del 15 de septiembre de 1970 en
Salvador Allende, quien nació en Valparaíso el 26 de junio de 1908 sabía que remaba contra la corriente, que su fin estaba cerca. Allende había sido dirigente político del partido Socialista de Chile, senador y presidente de esa nación de 1970 al 11 de septiembre de 1973, cuando fue derrocado por un cruento golpe de las Fuerzas Armadas, azuzadas y apoyadas por el gobierno norteamericano de Richard Nixon. Allende creía firmemente que las transformaciones sociales en beneficio de las mayorías podían llevarse a cabo por las vías de las instituciones democráticas: el socialismo podía conseguirse en libertad e ir de la mano de la democracia. Rechazaba la violencia como forma del cambio. Lo de menos habría sido emprender una revolución armada en Chile. Se negó siempre a imponer una dictadura socialista como formula para salvar el proyecto de
La experiencia de la vía chilena al socialismo ha sido dolorosa en América Latina pero indeleble de la democracia latinoamericana, tanto por la ejemplaridad de su principal dirigente como por los factores que desde dentro y desde fuera conspiraron contra el proyecto democratizador y libertario de Allende. El examen de lo ocurrido en Chile –conspiración que se fraguó en Washintong-, entre 1970 y 1973 mantiene una indudable actualidad y una pregunta flota sin respuesta: ¿Se puede cambiar para acercarse a mayores niveles de igualdad social sin cancelar las libertades? La principal limitación que marcó al gobierno de
En 1970 Salvador Allende Gossens ganó con 39 mil votos la silla presidencial por encima del derechista Alessandri. Obtuvo el 36% del total de la votación, lo que en el régimen chileno conducía para alcanzar la legitimidad mayoritaria, a una elección indirecta por el Congreso Nacional. Pero gracias a un acuerdo que Allende logró con
Los votos populares, primero, y del Congreso, en segundo lugar, que lo llevaron a la presidencia no crecerían ni se mantendrían a medida que se ponía en marcha el programa de reformas socialistas. Les causaba mucha comezón. Los gringos y sus grandes corporaciones jamás iban a permitir que después de Cuba imperara otro régimen socialista. Los gringos sabían que el fin del socialismo estaba cerca. En 1989 se derrumbaba el muro de Berlín y con él caía y se disolvía el “socialismo realmente existente”. El socialismo en
Las diferentes facciones en pugna eran incapaces de encontrar un punto de negociación y equilibrio. Llevaron sus exigencias al extremo de la ruptura y allanaron el camino para que los militares ahogarán en sangre la democracia popular. Los estudiosos coinciden en que nada de esto justifica el golpe militar, ni mucho menos la intervención norteamericana contra la soberanía de Chile. Por el contrario, la fragilidad de la estructura política y del tejido social se agudizo por la crisis resultante del valor con que Allende enfrentó los intereses externos. Allende sabía que luchaba contra un gorila con garrote. En la sede de
En una palabra, es toda la estructura política del mundo la que está siendo socavada, `los mercaderes no tienen patria. El lugar donde actúan no constituye un vínculo. Solo les interesa la ganancia´. Esta frase no es mía; es de Jefferson”. Si viviera Salvador Allende al cumplirse este 26 de junio el primer centenario de su natalicio, ¿que diría de una criminal e intervencionista era neoliberal del imperio que ha producido millones de pobres en América Latina y una nueva era de saqueo colonialista? |
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