Política
El día del presidente está muerto y enterrado
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| Política - De Pe a Pa | |
| Escrito por Editorial AMN | |
| lunes, 23 de junio de 2008 | |
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Por:Alberto Vieyra Gómez AMN.- ¿Una presidencia de la República democratizada?. Para nada. Al contrario, con las reformas constitucionales que hizo el Congreso de
Desde ahora, y como resultado del caos político que imperó desde 1988, hasta el 1 de septiembre del 2007, el presidente de la República se libera de un verdadero infierno en que se había convertido la máxima ceremonia de la liturgia política mexicana: el día del presidente. El diputado por
Los dos legisladores tuvieron que abandonar el salón de plenos porque los priistas estaban como agua para chocolate. No pocos gobernadores les lanzaron trompones mientras salían por el pasillo imperial. Uno de esos trompones, del entonces gobernador de Aguascalientes Miguel Angel Barberena Vega dió en la grabadora de quien esto escribe y el aparato figura hoy en un museo. Eran los tiempos del todo poderoso PRI. Pero a Miguel de
Desde entonces, la institución presidencial sufrió un peligroso desgaste que derivo en la reforma constitucional de la semana pasada al artículo 69 de la constitución, que desde la época de Lázaro Cárdenas del Río concentró en el jefe del ejecutivo federal todo el control político de la nación. Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo se ubican como los campeones nacionales en interpelaciones a cargo de diputados y senadores: Más de 250 cada uno. Vicente Fox no cantó malas rancheras y acumuló más de 100 interpelaciones a lo largo de su aberrante régimen. Durante los tiempos en que el PRI partía el queso, la faraónica e imperial ceremonia del informe presidencial tuvo cierto chiste para los trabajadores, campesinos y la gran oligarquía porque durante los kilométricos discursos presidenciales, los mandatarios en turno aprovechaban para dar a conocer incrementos salariales, nuevos precios de garantía para los productos de los hombres del campo, conquistas obreras y sin faltar anuncios espectaculares como lo hiciera José Lopez Portillo en su ultimo informe, al declarar la nacionalización de la banca en 1981. Ante el cada vez más peligroso deterioro del presidencialismo, la actual legislatura federal llegó a la conclusión de que había que enterrar el día del presidente de la República y soltarle a este la rienda. Ahora, solo deberá entregar su informe por escrito Congreso de
Así, el Congreso Mexicano aprobó el pasado jueves 19 de junio una de las más trascendentes reformas políticas –por cierto muy poco publicitada de las últimas décadas-, y que en opinión de observadores y analistas políticos fortalecerá el real equilibrio entre los poderes de la nación. El Senado de la República comenzó por eliminar el “veto de bolsillo” , que permitía al presidente perder leyes aprobadas por el legislativo. El presidente podrá salir también del país hasta por 7 días sin autorización legislativa. Podrá presentar iniciativas privilegiadas y en lo medular, las reformas al 69 de
No faltan los estudiosos y sabelotodo que sostienen que el conjunto de medidas aprobada por el Congreso de
Pero no faltan quienes al mismo tiempo sostienen que las reformas hechas por el Congreso darán más poderes al presidente de la República, que hasta podrá salir y entrar al país como Juan por su casa sin tener que pedirle permiso ni a su mujer. El caso es que los legisladores hicieron lo que José Alfredo Jimenez con su caballo blanco: le soltaron la rienda al presidente. Sea lo que sea, el informe presidencial se había convertido en una ceremonia inconveniente. El acto faraónico se volvió un espectáculo grotesco y chantajista que aniquilaba la institución presidencial. El articulo 69 de la constitución tenia lagunas, pero los priistas se aferraron a mantenerlo, a pesar de que a los 3 últimos presidentes surgidos de sus filas les fue como en feria. Dicho precepto jamás aclara que el presidente de la República tuviera que leer el informe. Decía: “A la apertura de sesiones ordinarias del primer periodo del Congreso asistirá el presidente de
El día del presidente está muerto y enterrado. Imaginemos un minuto de silencio por el eterno descanso de su alma. |
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