Política
“Porro de la ultraderecha”
| “Porro de la ultraderecha” |
|
|
|
| Política - De Pe a Pa | |
| Escrito por Editorial AMN | |
| jueves, 10 de julio de 2008 | |
|
Por: Alberto Vieyra Gómez AMN.- El líder del PRI en el Senado, Manlio Fabio Beltrones Rivera, de retorcido colmillo político definió mejor que nadie la naturaleza yunquista del ex jerarca nacional del PAN Manuel Espino Barrientos, al calificarlo de ser un cuervo que podría sacarle los ojos a Calderón y de ser un contumaz “porro de la ultraderecha”. Cuanta razón tiene Beltrones. Espino ha sido adiestrado para eso: ser porro de la política totonaca. En su formación como yunquista ha sido adiestrado incluso para matar a quien sea, donde sea y como sea. En un librajo de su autoría, próximo a publicarse, denominado Señal de Alerta, Advertencia de Regresión Política en México, Manuel Espino ataco con furia a Beltrones, pues habla del exceso de “concesiones” del régimen calderonista hacia el coordinador de la bancada priista en
La respuesta de Beltrones no se hizo esperar y sin ambages advirtió que el problema de fondo no lo tiene él, sino el gobierno de Felipe Calderón por no “lograr resolver la diferencia con los grupos de ultraderecha que no se resignan a que perdieron ante la derecha liberal”. Y nuevamente cuanta razón tiene el priista sonorense pues la disputa en el PAN es entre los llamados panistas doctrinarios y la ultraderecha yunquista que a partir de
Esa disputa entre ambas corrientes de la derecha convirtió al PAN en un peligroso escenario por la candidatura presidencial en el 2006, cuando Felipe Calderón derrotó a la corriente encabezada desde Los Pinos por un ignorante Vicente Fox y su esposa Martha Sahagún, además de Manuel Espino que impulsaron rabiosamente la candidatura del tristemente “nacido para perder” Santiago Creel Miranda como su candidato presidencial. Manlio Fabio Beltrones recordaría: “No se resigna esa derecha dogmática que tiene como punta de lanza al yunque Manuel Espino, quien siempre fue un porro de la ultraderecha”. Y le vuelvo a dar la razón a Beltrones. ¿De que lloran los quemados?. ¡De puritito ardor!. El ardor, el hipo de Manuel Espino y de esa ultraderecha dogmática y peligrosamente extremista es que fueron echados del poder por la derecha “liberal o doctrinaria” que en 1939 saltó a la escena política nacional con sus fundadores Manuel Gómez Morín, el padre del actual inquilino de Los Pinos y otros pelucas viejas que ni siquiera soñaban con llegar a la presidencia de la República, pues uno de sus principios ideológicos era “ganar el poder por el convencimiento” y no “el poder por el poder”, como lo ha hecho la ultraderecha yunquista cuyos principios ideológicos son diametralmente opuestos al panismo doctrinario, pues para los integrantes de El Yunque, “el poder se toma, no se vota”. El caso es que el coordinador de los senadores panistas en
La reacción del senador priista se debió a que Espino afirmó que en su librajo Señal de Alerta, Advertencia de Regresión Política en México, quiere evidenciar el “exceso de concesiones” hacia el coordinador de la fracción priista en el Senado y “su forma de hacer política”. En dicho texto, Manuel Espino arremete contra Beltrones y advierte que es “un peligro para México”. ¿Le suena la frasesita?. Claro que sí. Fue con la que esa ponzoñosa ultraderecha panista dividió y enfrentó en odios a los mexicanos a través de la cochinona campaña electoral federal del 2006, en la que al más puro estilo de Los Intocables, que protagonizaba Eliot Nes, advertía que El Peje era “un peligro para México”. Así que no nos extrañe que pronto aparezca en la radio y en la televisión spots contra Beltrones con el mismo estilo y con ese penetrante tono para el humano oído que desplegó Espino y la ultraderecha panista en la contienda presidencial. ¿Pero que pretende Espino con revelaciones sensacionalistas y ponzoñosos ataques contra los priista aliados de Felipe Calderón? ¿Pretenderá cobrar al chaparrito peloncito con lentes que cobra como presidente de la República la factura electoral por haber convencido, según él, a cuando menos ocho o diez gobernadores priistas para que traicionaran a Roberto Madrazo y votaran e indujeran el voto en sus estados a favor de Felipe Calderón? ¿Será también que Espino quiere su cocol? ¿Ya se le acabaría la lana y añora el hueso para volver a ser institucional?. Vaya usted a saber pero una cosa si le digo, flaco favor le hace Manuel Espino a Calderón con estar de amarra navajas, lo que podría llevar a que los priistas le hagan caracolitos al huésped de Los Pinos y jamás aprueben la privatización de PEMEX, disfrazada de modernización de la paraestatal que es pilar fundamental en la economía y el desarrollo de México. El libro de Manuel Espino –hoy en día cualquiera escribe un libro, bueno hasta Vicente Fox- no podría ser más inoportuno en momentos en que el impaciente vendedor de Petróleos Mexicanos sufre de taquicardia e insomnio por no poder pagar a los gringos y gachupines las facturas electorales del 2006. Se sabe en círculos del gran poder político que las grandes corporaciones petroleras que conforman el llamado Cinturón de
|
|
| < Anterior | Siguiente > |
|---|










