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Política - De Pe a Pa
Escrito por Editorial AMN   
miércoles, 28 de mayo de 2008

 

  • *¡Lero, lero…!
  • *Mil millones de chacuacos

Por: Alberto Vieyra Gómez

AMN.- A la juez María Guadalupe Rivera habrá  que echarle unas fanfarrias de Tío Gamboín por haber negado amparos a tres empedernidos y groseros chacuacos que como politicastros y abogados se sienten hechos a mano y bordados en oro. Ellos son: Diego Fernández de Cevallos, el arrogante jefe Diego, que durante el salinato pactó con El pelón de Dublín todas las reformas electorales para que el PAN esté hoy en Los Pinos, el priista Salvador Rocha Díaz y el economista y también panista Fauzi Hamdan.

Y es que seguramente,  doña Maria Guadalupe Rivera, no solo recurrió a las artes del derecho, sino primordialmente a la filosofía popular al recordarles a tan singulares fumadores tres refranes que no tiene desperdicio: “El puro solo les queda a los hocicones.  A la flor del tabaco no hacerle daño, que me da picadura para todo el año. Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder”.

Yo no se que más los haya echado a perder a estos cuates, pero el caso es que Diego Fernández de Cevallos, Rocha Díaz y Fauzi Hamdan, siguen fumando por sus pistolas como locomotoras de principios del siglo XX. Contaminan que da horror, digo asco, donde quiera que se paran en lugares públicos o privados.

No tiene el menor respeto por los que no fumamos. Y como en la capital del país está prohibido fumar en sitios públicos, principalmente en restaurantes, pues los tres litigantes y defensores de narcotraficantes y de las grandes mafias de cuello blanco, recurrieron a la justicia y se ampararon para poder fumar en donde les de la gana. Pero la citada juez les negó el amparo y los condenó a que apaguen sus clavos de ataúd.

La representante de la justicia estableció que no podía otorgarles la protección judicial, pues contra vendría el orden público y el interés social.

En sus alegatos, los fanfarrones políticos argumentaron que la ley antitabaco es inconstitucional, pues atenta contra las garantías de igualdad, de no discriminación y de legalidad establecidas en la Carta Magna, pues a los fumadores se les da un trato de infractores e, incluso, de delincuentes,  y se les priva de su irrefutable e innegable derecho a fumar.

La juez antepuso la protección a la salud de los no fumadores con el bien superior a proteger,  al exponer que la inhalación involuntaria del humo de cigarrillo no solo genera efectos sumamente nocivos para la población, sino que además se vuelve una preocupación fundamental de la sociedad. ¡Bravísimo!. Machetazo a caballo de espadas para los tres ex legisladores que coincidentemente fuman puros de 30 centímetros haga usted de cuenta que son del tamaño de los tornillos que sujetan un anuncio de los llamados espectaculares. Así que ¡Lero, lero…!

Los empedernidos fumadores en cuestión sostienen  que se  violan sus derechos. Pero mire usted más que un problema jurídico estamos ante un problema de conciencia y de salud pública. El jefe Diego, Salvador Rocha Díaz, Fauzin Hamdan y los más de 16 millones de mexicanos que todos los días le ponen clavos al ataúd, están en todo su derecho de hacerlo. Total, cada quien escoge como morirse. 

Resulta una gran falta de respeto que sí usted está comiendo en una mesa, de pronto algún inconsciente fumador,  saca sus clavos de ataúd y sin decir “agua va”, o pedir permiso a la concurrencia,  empieza a echar humo como locomotora, ante el evidente rechazo e incomodidad de la mayoría de los presentes. A eso se le llama no tener conciencia del daño que nos hacemos a nosotros mismos y a los demás. Es cierto, todos tenemos derechos, pero estos terminan donde comienzan los derechos de los demás. Así que vámonos respetando y verá usted que hermosa y sana convivencia nos distinguirá a los mexicanos.

Si esos inconcientes fumadores tomarán un poquito de conciencia, muchos no morirían quemados en su propia cama o con los pulmones convertidos en autenticas cavernas, ni mucho menos causarían molestias  a los que no somos adictos a la nicotina o cualquier otra dependencia.

Las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud son sencillamente alarmantes por el tabaquismo, pues diariamente mueren más de 10 mil piochas chacuacas. Hay cuando menos 500 millones de personas que hoy están vivas y morirán a causa del tabaco.

Pero aún hay más: Hay 105 millones de fumadores en los países del oeste de Europa y más de 122 millones en el este europeo. Hay más de 100 millones de fumadores en Latinoamérica y El Caribe. De acuerdo a estudios realizados por la Universidad Nacional Autónoma de México, en nuestro país hay casi más de 16 y medio millones de fumadores.

La OMC advierte que para el año 2020, el tabaco será el causante del 9% de las muertes que se produzcan en Latinoamérica. El 30% de los latinoamericanos son fumadores, el 40% de los hombres y más del 20% de las mujeres, sin contar que millones de jóvenes e incluso, niños también le están poniendo clavos al ataúd.

Otras estadísticas indican que más del 50% de los hombres fuman en Bolivia, Cuba, R. Dominicana y Nicaragua. En el mundo hay más de mil  millones de fumadores, la mitad morirán a causa del uso y abuso del tabaco.

El tabaco mata hoy a más de 4 millones de personas cada año y para el 2030 esa cifra habrá aumentado a 10 millones. Los países en vías de desarrollo consumen más el 70% del tabaco mundial. Para el año 2020 el tabaco estará produciendo casi 6 millones de muertes en los países en vías de desarrollo o de las llamadas economías emergentes.

¿Cómo dejar de fumar? ¿Cómo dejar de quemar nuestro dinero y matarnos de a poquito?. Muy simple: V O L U N T A D

     

 
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