Política
¿Usted qué haría?
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| Política - De Pe a Pa | |
| Escrito por Editorial AMN | |
| viernes, 14 de noviembre de 2008 | |
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AMN.- Salvar a los bancos o acabarcon el hambre en el mundo ¿Usted qué haría? Robo el titulo de un artículode Pablo Siris Seade, publicado por ArgosIs-Internacional, que llama areflexionar sobre ¿que seria primero, los bueyes o la carreta? Es decir, ¿Quéson más importantes, los banqueros o casi mil millones de pobres que hay en elmundo? Porque la catástrofefinanciera generada en las naciones desarrolladas o de primer mundo ya provocóun daño irreversible en los países de America Latina. A pesar de los ajustesque estos han aplicado en sus políticas macroeconómicas durante varios años, acausa de los problemas financieros que han vivido. No solo en Estados Unidos,sino en Europa y hasta en Asia, los principales bancos han tenido que recibirrespiración de boca a boca con fuertes inyecciones de recursos públicos parasalvarlos de la quiebra. En America Latina porejemplo, no se cantan malas rancheras. Así tenemos que en México ya van casi 11mil 800 millones de dólares que inyectó el Banco de México para poyar el tipode cambio. La devaluación del peso es de casi el 20%. Se espera un fuerte gastoen infraestructura para impulsar el crecimiento del mercado interno, que secontempla en 1.8% del PIB. En Argentina la soyarepresenta el 35% de las ventas al exterior mientras que el petróleo supera60%. De ahí que el superávit que sustenta la fortaleza de la economía argentinaestá en riesgo de desaparecer. El gobierno de CristinaFernández ha dicho en todos los tonos que el desastre en la banca no afectaráal país porque la economía está aislada del sistema financiero internacional.Sin embargo, ese gobierno acaba de negociar una modificación legal que lepermitirá usar las reservas nacionales del Banco Central para pagar la deudaeterna pública, lo cual está prohibido actualmente. Argentina junto con Chile,Brasil y Venezuela son de las economías en
Chile optó por inyectar unos850 millones de dólares a las pequeñas y medianas empresas, además de a exportadores, para paliar los efectos quetendrán las bajas en el consumo. El Estado chileno usara sus reservas paradarle liquidez al sistema bancario y asegurar la disponibilidad de crédito. En Brasil el gobierno también elegí aumentar sus fondospara financiar a exportadores y adoptó varias sanciones coordinadas paraasegurar el precio del dólar. El paquete de estímulos ya rebasa los 206 milmillones de reales –unos 9 mil millones de dólares-. Hace unos días, el BancoCentral brasileño recibió autorización para intervenir en bancos que tenganproblemas de liquidez. Como usted puede ver, enninguna de las naciones del continente americano, y menos del primer mundo sehabla de fuertes inyecciones de las reservas internacionales en dólares parasalvar a millones de hambrientos. Los bancos y los banqueros son lo primero ylo más importante. ¿Si usted fuera gobernante, que haría,rescatar a los bancos haciendo más rico a los banqueros y a los especuladores orecatar a los hambrientos? ¿De que sería capaz un hambriento? El artículo de Pablo SirisSeade no tiene desperdicio sobre este controversial tema: “Lo gastado en planes de rescate hubieraservido para acabar con el hambre por 50 años.
Los gobiernos de Estados Unidos y Europa gastaron enuna semana el equivalente al monto que se necesita para paliar el hambre en elmundo por casi 50 años. El pasado 30 de junio, en la apertura de
Dicho monto representa tan sólo unos dos dólaresanuales por cada persona hambrienta en el planeta. En contraste, durante la semana transcurrida entreel 30 de septiembre y el 8 de octubre, Estados Unidos aprobó $700 mil millonesen el “paquete de rescate financiero”; Alemania salvó un banco inyectándole 50mil millones de euros -unos $70 mil millones-, además de la decisión de GranBretaña de comprar acciones en siete bancos por unos $90 mil millones, así comoponer a disposición de los bancos unos $350 mil millones en garantíascrediticias. “Frente a este telón de fondo, como explicamos apersonas con sentido común y buena fe que no es posible encontrar 30 milmillones de dólares al año que permitan a 862 millones de personas hambrientasdisfrutar del más elemental de los derechos humanos, el derecho a laalimentación”, decía Diouf en junio pasado. El monto destinado en esta semana a la inyección decapitales en el mercado financiero mundial hubiera permitido alimentar ydesarrollar programas de producción de alimentos y seguridad alimentaria poraproximadamente 50 años. Por si este panorama no fuera suficientementedesolador, anualmente se desperdicia comida por valor de 100 mil millones dedólares y el exceso de consumo por parte de los obesos asciende a otros 20 milmillones a nivel mundial. Por otro lado, la industria bélica movilizó el añopasado unos 1,2 billones de dólares, y seguramente este año la cifra se veráincrementada. Para la industria de la guerra y el rescate de bancosprobablemente siempre habrá suficientes recursos, mientras se le pedirá a lagente que corra un agujero en el cinturón. En cambio, parece que la ayuda alimentaria aparecerásólo “cuando los desposeídos y los excluidos” salgan “a la calle para expresar sudescontento y desesperación”, según expresó Diouf. |
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