SmallMediumLarge NarrowWideFluid
Inicio arrow Política arrow ¡Ya Basta!
¡Ya Basta! PDF Imprimir E-Mail
Política - De Pe a Pa
Escrito por Editorial AMN   
lunes, 01 de septiembre de 2008

 

  • Cero y van tres
  • Las marchas y los llamados a misa

Por: Alberto Vieyra Gómez

AMN.- Entre 1994 –año del colocidio  y de otros hechos macabros en la política nacional- y 1997 la industria del crimen creció en un 64%. Una cifra escandalosa para un periodo tan corto, según el Consejo Ciudadano de Seguridad, que encabeza el Elbista Roberto Campa Cifrian, quien así reparte culpas al ultimo régimen priista y cura en salud a los dos regimenes de la derecha, durante los cuales esos parámetros se dispararon de manera escandalosa.

Y es que el régimen de las botas de charol, de triste recuerdo dejó que el crimen organizado actuara a sus anchas y las detenciones por ejemplo, de los Arellano Feliz solamente obedecieron a pedido del gobierno norteamericano.

El sábado 29 de noviembre de 1997, grupos de la sociedad civil, grupos empresariales, asociaciones vecinales convocaron  a una marcha protesta contra la ola de inseguridad que ya vivía el país. En esa marcha participaron diversos politicastros entre los que figuraba el actual inquilino de Los Pinos Felipe Calderón, acompañado de su mujer y su cuñada Mónica, quienes ganaron las calles para decir ¡Ya Basta!.

Después de esa primera movilización ciudadana el gobierno zedillista se comprometió a  “apresurar la lucha contra la delincuencia” y anunció reformas de leyes que no tuvieron plazos, ni metas, ni nada de nada.

La inseguridad por aquellos días coincidía con la crisis económica derivada  de la última macro devaluación en diciembre de 1994. ¿Recuerda usted el famosísimo error de diciembre, que Carlos Salinas le achacó a Zedillo  y este a Salinas?.

Desde entonces, los mexicanos comenzamos a vivir con el Jesús en la boca. El robo a transeúntes, a casas habitación, de autos, secuestros express y en todas sus modalidades comenzaron a ser el PRI nuestro de cada día. Luego serían el PAN nuestro de todos los días.

Aquella primera movilización que partió del Ángel de la Independencia al Zócalo capitalino fue silenciosa, los organizadores pidieron en ese entonces a la gente acudir con ropa blanca, igual que en la tercera. Los lideres del PAN  desoyeron el llamaron y acudieron con los colores tradicionales de ese partido. Calderón partidizó  políticamente esa marcha.

También anduvieron Porfirio Muñoz Ledo, Santiago Creel, la senadora priista María de los Ángeles Moreno Uriegas, El niño verde  Jorge González Torres dueño del Partido Verde Ecologista. También marcharon los intelectuales, entre ellos Carlos Monsivais –ajonjolí de todos los moles-, y hombres de empresa como el Bachoco Eduardo Bours, en ese entonces presidente del Consejo Coordinador Empresarial,  y sin faltar los banqueros de México, representados por Antonio Del Valle.

En fin, que la primera marcha contra la inseguridad fue todo un éxito pero se convirtió en un llamado a misa.

En agosto del 2004, en plena era foxista  se llevaría a cabo la segunda gran marcha contra la inseguridad, en la que se asegura intervinieron más de 1 millón de personas que de manera pacifica volvieron a clamar: ¡Ya Basta!. 

Hubo de todo. También politicastros se involucraron en la manifestación. El primer gobierno panista prometería entonces que en cien días habría resultados contra la alarmante criminalidad a lo largo y ancho del país. Vicente Fox no hizo absolutamente nada. Esa promesa sería como los 15 minutos para pacificar Chiapas. Otra vez, fue aquella histórica marcha otro llamado a misa.

Pero, ¿qué son los llamados a misa? Son aquellos a los que van los quieren, se confiesan los que quieren, cumplen la penitencia los que quieren, y los que no quieren, no van a misa, ni se confiesan ni nada de nada.

Y como todos son llamados a misa, lo mismo ocurrirá con la tercera marcha  anticrimen efectuada el sábado por la noche y que como las anteriores partió del Ángel de la Independencia  hacia la Plaza de la Constitución con otro desesperado grito de ¡Ya Basta!. Seguramente no pasara nada, como tampoco pasara nada con el llamado Pacto Anticrimen firmado en Palacio Nacional el jueves 20 de agosto. Claro que no pasara nada porque el Estado que está en pleno estado de putrefacción no quiere asumir su responsabilidad. Los gobernantes tampoco porque tienen miedo de traicionar a sus socios del crimen.

En realidad es de risa que a lo largo de los 10 capítulos y 75 artículos del pacto por la seguridad se establecen plazos, fechas de cumplimiento y operación, pero ninguna sanción para quien no cumpla, haga mal la tarea, o considere dicho acuerdo un llamado a misa. Y aún así, se enojan los autoritarios de todos los partidos.

¿Cómo va a sancionar la sociedad, los ciudadanos, la llamada opinión pública a gobernantes maletas  y peores servidores públicos; a los que no cumplen con su responsabilidad, que se burlan de los ciudadanos? A través de la crítica social. Valdría la pena que Paredes, Beltrones, Fernández de Cevallos, Ortiz Mayagoitia, Calderón  y otros bufoncitos panistas, servidores públicos, gobernantes, legisladores y ministros de la Corte… le echaran una mirada a definiciones modernas sobre libertades básicas como la de expresión y pusieran los pies sobre a tierra, y se metan en la cabeza que el Estado mexicano se compone de tres poderes: ejecutivo, legislativo y judicial.

¿A quien le vamos exigir entonces que nos proteja? ¿Al Chapulín Colorado, a Kaliman, El Hombre Increíble, a Superman?

En realidad el “si no pueden, renuncien”, les pareció a no pocos políticos, líderes partidistas, gobernantes, legisladores y ministros de la Corte —por no hablar de esa nefata  clase política en pleno—, una afrenta, irreverencia, exceso. Es decir, ahora resulta que pedirles cuentas, reclamar que cumplan con su responsabilidad, es una suerte de agravio hacia esos siempre trabajadores, infalibles, incansables, acertados, geniales y patriotas servidores públicos.

Si revisamos el video del Pacto Anticrimen, nos daremos cuenta que mientras hipócritamente, esa clase política se desgranó en un prolongado aplauso Felipe Calderón apenas y juntaba las manos para simular que aplaudía. Eso sí al final de la perorata de Alejandro Martí padre del plagiado y asesinado Fernando Martí, le dio un abrazo.

Por tercera vez está sociedad agraviada exigió a esos gobernantes que cumplan con su responsabilidad porque la industria del crimen organizado no tiene fin  y como ejemplo de ello baste decir que mientras el secretario ejecutivo del sistema nacional de Seguridad Pública  Roberto Campa calificó a Yucatán como uno de los Estados más seguros, unas horas después aparecieron doce decapitados en tierras del Faisán y el Venado, un suceso macabro y sangriento que no tiene precedentes en la historia de México.

Pero a todo esto la mayoría de los mexicanos nos preguntamos ¿Qué nos paso? ¿Donde torció la puerca el rabo?. Todo comenzó  con la entrada de la globalización imperial en 1982. Se desnacionalizó al Estado mexicano y se le quitó la fuerza. Hoy es un Estado débil y podrido, infiltrado en todas sus estructuras por esa industria criminal.

No pocos se preguntan ¿Cuándo empezamos a aceptar como “normales” los excesos e ineficiencia de nuestras autoridades? ¿Por qué tendríamos que vivir en un ambiente sano, de tranquilidad y prosperidad, cuando hemos hecho todo para ensuciar nuestras casas, nuestro lenguaje, nuestras calles, bosques y ríos, nuestros medios electrónicos de comunicación “cuando la cultura social premia la holgazanería, la especulación y la delincuencia (…), cuando hemos construido una de las sociedades mas desiguales? Eso se preguntan otros y eso me pregunto yo.

 
< Anterior   Siguiente >

Noticias en Video

Celebridades de Hollywood se unen en una campaña contra McCain

Mensaje de Calderón sobre muerte de Mouriño

Discurso Barack Obama Victory Speech

Encuesta de hoy

¿ Considera ud. que el gobierno federal disminuirá el indice de secuestros?
 
jueves, 04 de diciembre de 2008

Buscador