SmallMediumLarge NarrowWideFluid
Inicio arrow Política arrow Aspiraciones presidenciales de Marcelo Ebrad
Aspiraciones presidenciales de Marcelo Ebrad PDF Imprimir E-Mail
Política - Política
Escrito por Editorial AMN   
viernes, 25 de julio de 2008

 

 

  • Marcelo Ebrard fue veraz al no negar sus aspiraciones presidenciales
  • A diferencia de AMLO, no intentó hacernos tragar ruedas de molino
  • El PRD debe enriquecer el abanico de sus candidaturas

Por Un País Mejor.- A diferencia de quienes descalificaron y descalifican de manera absoluta la aceptación pública de sus aspiraciones presidenciales, por nuestra parte consideramos  que Marcelo Ebrard tuvo el mérito de la verdad y que, como tal,  debe apreciarse. Vale, a propósito, citar lo que afirma el Simisocialismo respecto a esa virtud cada vez más escasa:

“El valor de la verdad debe prevalecer en todas las acciones públicas y privadas; en cierto sentido, el de la verdad encierra el de la honestidad y muchos otros más”.

Visto el asunto a la luz de ese postulado simisocialista que hacemos totalmente nuestro, consideramos que el Jefe Gobierno del Distrito Federal es consciente de que las circunstancias actuales le son en buena medida adversas, pero que, sobre ellas y al menos en este caso, optó porque prevaleciera el valor de la verdad que, a nuestro juicio,  debiera ser signo y pendón de la clase política.

Bajo tales premisas, creemos que el personaje en comento, puede ser acusado de  soñador, pero no  de mentiroso o deshonesto.

Dicho en otras palabras: Marcelo Ebrard no intentó hacernos tragar una rueda de molino, cosa que sí pretendió Andrés Manuel López Obrador cuando,  interrogado sobre el mismo asunto, respondió con la  petición evidentemente falsa de que se le diera por muerto.

Lo cierto, por otra parte, es que el Partido de la Revolución Democrática necesita enriquecer el abanico de sus posibles candidaturas, más todavía cuando una buena parte de la opinión pública juzga que López Obrador es víctima de sus propios caprichos y obsesiones, que desperdicia su capital político y que, por eso, va a la baja y día con día pierde simpatizantes de dentro y de fuera del partido.

Y lo deseable, en todo caso, es que la ciudadanía no vea a los partidos como instituciones ajenas, sino como entidades de interés público, cuyo quehacer alcanza a todos para bien o para mal.

 
< Anterior   Siguiente >

Noticias en Video

Celebridades de Hollywood se unen en una campaña contra McCain

Mensaje de Calderón sobre muerte de Mouriño

Discurso Barack Obama Victory Speech

Encuesta de hoy

¿ Considera ud. que el gobierno federal disminuirá el indice de secuestros?
 
martes, 06 de enero de 2009

Buscador